Una vergüenza

Así es como me han llamado a mí y a una profesora con quien ayer tenía examen. No eran suficientes los métodos del justo a tiempo ni los intermediarios ni la productividad. Lo que importó era que el acoso al que me someten los alumnos de... 2º ESO únicamente por mi discapacidad se convirtió en un ataque a la autoridad vigente.

Los profesores que llevo hacen brillantemente su trabajo (unos más que otros) y se preocupan y entienden que haya alumnos discapacitados (mi hermano y yo somos de esos), pero lo de ayer fue el summum de un despropósito que empezó allá por mayo de 2012. Era un miércoles y me preparaba para terminar mi jornada escolar aprovechando la hora libre. Tres chicos que creo que no eran ni de mi instituto nos acusaron a mi hermano y a mí de tontos y llegaron a decirnos que "esto nos va a costar caro". Lo comenté en Google +:
-El miércoles, tres adolescentes que creo que ni eran del Alfonso VIII, dijeron que "mi hermano y yo somos tontos por autistas" y que como se lo digamos a algún adulto de nuestras cercanías, "pagaríamos caro". Se dio el aviso al día siguiente a Dirección, pero me dieron el consejo de decir siempre que "se me ha olvidado algo en clase" para avisar a Dirección a que identifiquen a los responsables.
No volvieron, pero muchos de los amigos que tenían aquellas personas empezaron a tomarla con nosotros. La saga de despropósitos ha tenido un nuevo capítulo ayer. Me dirigía a un examen, como os estoy contando, cuando un chico de 2º ESO y varios amigos suyos, entre otras cosas, me dijeron que yo no me llamaba Mario, que mi nombre es Espartaco y como me oponga, me van a mandar callar. Además dieron palmas y usaron el desgastadísimo e innecesario recurso de la risa perversa. Cuando le comenté a la profesora esos problemas (es Piedad Panduro, profesora de economía y madre de una compañera de francés), ella y yo vinimos a ver lo que ocurría. Piedad hizo bien en largar del servicio a esa panda de impresentables. Lo malo es que se fueron gritando cosas como "esto es una vergüenza" o "tú y tus profesores sois una vergüenza".

Esto empezó a darme por pensar que ahora esa gente que me está acosando la está empezando a tomar con los profesores que nos dan clase a mi hermano y a mí (casualmente Piedad ha sido la primera víctima). Definitivamente ya no puedo hacer nada.

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